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Un poquito sobre mis inicios:

Hace ya más de 35 años, con seis para siete, mi madre me enseñó a tejer en crochet. Me enseñó a hacer diferentes puntos, con nuestro lenguaje personal: punto enano ( punto raso), palitos ( punto alto) conchitas, cuadritos...;IMG_3329

Recuerdo como las vecinas venían a casa a verme tejer, ¡era toda una atracción para los adultos!  pues les parecía mentira que tan pequeñita y " zurda" tejiese a esa velocidad y se me veía tan diferente.- decían-. Jajjj.!! Aquello quedó ahí, si bien  he crecido entre agujas e hilos, con mi mami ahí haciendo durante toda su vida toda clase de labores a crochet.

Ahora, ya con cuarenta y un años, un día mi hija vino a pedirme que le enseñara a tejer con una mini agujita unas pulseras de gomitas, que se habían puesto de moda entre su grupito de amistades. Fue entonces, cuando al ver la mini agujita, recordé cuantísimo me gustaba tejer a crochet y me puse de nuevo. Guau!! era mágico recordaba toodo, lo que me enseñó mi madre y además con la fantástica ayuda de internet, he podido seguir aprendiendo. Tejer crochet es como montar en bici, una vez que aprendes ya no lo olvidas.

El caso es que al ser zurda, he pensado que podría compartir con el mundo mi visión en zurdo, de las labores a crochet, después de todo para los zurdos, el mundo se ve... desde otro lado, nunca mejor dicho.

Espero que os gusten las entradas de las cositas que voy haciendo.

Lo primero que hice fue un peluchito de gato de unos 30 cms, en la técnica de amigurumi, para mi hija; tengo que ir perfeccionandome, pero no quedó del todo mal.

Os dejo aquí una fotito:IMG_3143

En próximas entradas iré poniendo nuevos proyectos y sus patrones y sitios webs de donde los he tomado.

 

                                "La nueva educación enseñará/ recordará la ciencia de la belleza."

IMG_1065Desde la más tierna infancia hasta los 70-80 años, las personas estudiarán la ciencia de la belleza. No se nos ha enseñado a ser bellos en sentimientos ni emociones. Al contrario, hemos enseñado a los niños a ser envidiosos e irritables como una forma de autoprotección. Hemos dicho cosas como: “Tú sabes, hijo mío, que tú eres el rey. No pienses en los demás, sino sólo en ti.” Con esas actitudes, les hemos enseñado a ser despreocupados de los demás.

Esta educación debe enseñar la ciencia de la belleza en el pensar. Cada vez que piensas algo feo, incluso por un segundo, te envenenas, porque la fealdad contamina tu conciencia. Si te descubriste teniendo un pensamiento feo, ¿cambiaste esa idea por un pensamiento bello? Si no lo hiciste, te dañaste a ti mismo.

También debe enseñar belleza de pensamiento, de sentimientos, de expresiones, de acciones, de las formas y de las relaciones interpersonales. Ser bello significa rechazar la fealdad. Nuestro sistema educacional todavía no enseña la ciencia de la belleza. Por ejemplo, no nos ha enseñado que en todo ser humano existe una belleza divina y que debemos tratar de encontrar esa belleza en los demás. El sistema no nos ha enseñado que todos somos bellos.

Desde la infancia, tenemos que enseñar a los niños que existe una belleza en su interior y que esta semilla debe florecer. La alternativa es: florece la belleza o aumenta la fealdad
Texto de Education as tranformation, vol II,

basics of education. TSG Publishing Foundation